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Fotografía de un momento de la visita a la promoción de viviendas

La vicepresidenta Alfaro destaca en Estella el impacto de la rehabilitación de Plaza San José en la calidad de vida de sus residentes

La actuación en 32 viviendas ha beneficiado a más de 60 personas, mejorando el confort de sus hogares y facilitando la accesibilidad de edificios construidos hace casi seis décadas

Fotografía de un momento de la visita a la promoción de viviendas

Visita a las actuaciones de rehabilitación en la Plaza San José de Estella-Lizarra.

La vicepresidenta tercera y consejera de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias, Begoña Alfaro, ha visitado hoy las actuaciones de rehabilitación energética y mejora de la accesibilidad desarrolladas en los números 2, 3, 4 y 5 de la Plaza San José de Estella-Lizarra, acompañada por la directora del área de Vivienda de la sociedad pública, Berta Úriz, la responsable del área de Rehabilitación de Nasuvinsa, Raquel Zulaica, y la arquitecta técnica del Ayuntamiento de Estella-Lizarra, Elena Martínez, entre otros representantes y agentes implicados en el proyecto.

 

La intervención comprende 32 viviendas, distribuidas en cuatro portales, en las que residen más de 60 personas. Más allá de la mejora de los propios edificios, la actuación ha permitido mejorar las condiciones de habitabilidad y confort de sus hogares y, en dos de las cuatro comunidades de propietarios y propietarias, avanzar además en su accesibilidad.

 

Los edificios fueron construidos en 1968 y durante sus casi seis décadas de historia no habían sido objeto de actuaciones de mejora, lo que repercutía en patologías e inadecuación de las viviendas. La intervención supone, por tanto, una transformación importante no solo de los inmuebles, sino también de las condiciones cotidianas en las que viven sus residentes.

 

Durante la visita, la vicepresidenta Alfaro ha destacado que «cuando hablamos de rehabilitación, hablamos fundamentalmente de personas, de más de 60 vecinos y vecinas que continúan viviendo en sus hogares, pero que ahora lo hacen en mejores condiciones. Ese es el verdadero sentido de estas políticas: conseguir que el lugar en el que una persona lleva viviendo muchos años pueda seguir siendo su hogar, adaptándolo a las necesidades actuales y mejorando su calidad de vida».

 

Alfaro ha subrayado, asimismo, la importancia de acompañar a las comunidades durante todo el proceso. «No podemos pedir a las familias que afronten solas intervenciones de esta complejidad. La Administración tiene que estar a su lado, especialmente en aquellos ámbitos donde existen mayores dificultades económicas, para conseguir que las ayudas públicas se traduzcan en mejoras reales en los hogares y en los barrios», ha señalado.

 

Un proyecto construido con los vecinos y vecinas

 

La actuación de Plaza San José ha requerido un importante trabajo previo y la combinación de diferentes instrumentos para hacer viable la rehabilitación. Un proceso en el que ha resultado fundamental la implicación de los vecinos y vecinas, el acompañamiento de Nasuvinsa, las ayudas del Gobierno de Navarra, la colaboración del Ayuntamiento de Estella-Lizarra y la financiación europea procedente de los fondos Next Generation EU.

 

El ámbito fue declarado Entorno Residencial de Rehabilitación Programada (ERRP) en el marco de los programas financiados por la Unión Europea. Las comunidades de propietarios y propietarias resultaron beneficiarias del programa MRR Barrios y obtuvieron, además, la calificación provisional de las ayudas del Gobierno de Navarra para las actuaciones previstas.

 

Edificios de 1968 adaptados a las necesidades actuales

 

El Proyecto de Intervención Global de Plaza San José fue elaborado por los arquitectos Carlos Urzainqui y José San Martín e incluía actuaciones de rehabilitación energética y accesibilidad universal para el conjunto de las viviendas. Con ello, gracias al apoyo técnico del ayuntamiento, pudieron obtener una mejora de las subvenciones. Posteriormente se redactaron los correspondientes proyectos para desarrollar las diferentes intervenciones.

 

Las actuaciones se han podido ejecutar en todo el ámbito, donde las circunstancias socioeconómicas hacían especialmente necesario articular los apoyos suficientes para hacer viable una intervención de esta envergadura. En este contexto, las ayudas públicas y el acompañamiento a las comunidades de propietarios y propietarias han resultado fundamentales para garantizar el acceso a la rehabilitación y, sobre todo, para que la transformación de los edificios se traduzca en una mejora real de la calidad de vida de las personas que los habitan, permitiéndoles continuar en sus hogares en mejores condiciones de confort, habitabilidad y accesibilidad.

 

La directora del área de Vivienda de Nasuvinsa, Berta Úriz, ha señalado que «una intervención de estas características permite prolongar la vida útil de edificios construidos hace casi seis décadas y adaptarlos progresivamente a unas necesidades que son muy diferentes a las que existían cuando se construyeron. Hablamos de confort, pero también de accesibilidad, habitabilidad y de la posibilidad de que las personas puedan continuar viviendo en sus hogares a medida que cambian sus circunstancias personales».

 

Por su parte, la responsable del área de Rehabilitación de Nasuvinsa, Raquel Zulaica, ha incidido en la complejidad técnica de la actuación: «Trabajar simultáneamente sobre cuatro comunidades exige coordinar necesidades, soluciones constructivas y actuaciones diferentes dentro de un mismo ámbito. Ha sido necesario realizar un importante trabajo previo de diagnóstico y proyecto para intervenir sobre edificios existentes, mejorar su comportamiento térmico y, allí donde ha sido posible, eliminar barreras arquitectónicas, manteniendo además las viviendas habitadas durante el proceso».

 

Zulaica ha añadido que «el resultado debe analizarse de manera global: hemos actuado sobre la envolvente de los edificios, mejorado sus prestaciones y avanzado en accesibilidad, pero todo ello se traduce finalmente en cuestiones muy concretas para quienes viven aquí: viviendas con mayor confort, edificios mejor preparados para el futuro y un entorno residencial renovado».

 

Las obras han culminado después de un proceso especialmente complejo por las características del ámbito y la necesidad de coordinar las diferentes actuaciones y comunidades. Su finalización supone también una regeneración del conjunto de Plaza San José, demostrando cómo la rehabilitación del parque residencial existente puede convertirse en una herramienta para mejorar simultáneamente las viviendas, los edificios y la calidad de vida de quienes los habitan.

 

Noticia original de www.navarra.es